Problemas psicológicos en la Infancia.
Leo en ABC.es algo que me estremece. Copio un trozo:

El 10% de los españoles tiene problemas psicológicos durante la infancia
EFE/Pamplona
Uno de cada diez niños en España padece problemas psicológicos durante la infancia y la adolescencia, según la experta Pilar Gamazo que detecta una mayor incidencia en los varones en la primera y media etapa de la infancia, mientras que el porcentaje femenino aumenta en la adolescencia.
Así lo señaló Gamazo, doctora de la Unidad de Psiquiatría Infantil y Adolescente de la Clínica Universitaria (CUN), con motivo de un curso sobre enfermedades infantiles que se celebra en la Universidad de Navarra, donde señaló que, “en general, los síntomas emocionales y conductuales de estas dolencias tienden a ser permanentes y no se solucionan sin ayuda externa”.
Como siempre, el colectivo más desfavorecido no es el de los inmigrantes que nos llegan a puñados dia si dia tambien, ni l@s que sufren maltrato o acoso moral en el trabajo.
Ni siquiera los que viven el drama diario de la depresión (cada vez menos estigmatizante, gracias a Dios). Todos ellos viven vidas llenas de sufrimiento, incomprensión, rechazo y un más que largo, eterno etcétera… pero van ganando terreno. Hay otros que lo tienen mas crudo ¿recuerdan esa frase de “son cosas de niños”?
Son ellos, los niños, los peques, benjamines, los más desprotegidos, lo que pagan el pato cuando el adulto no hace bien su “trabajo”. Ver niños con problemas es horrible. Pero con problemas psicológicos es más que eso. La psicologia infantil hace mucho, pero que mucho bien (parafraseando a Juan Carlos) pero es a nosotros mismos a quienes tenemos que mirar. Un 10% no es que sea mucho. Es una burrada. Perdón, con B mayúscula. Una Burrada. Uno de cada 10. Te metes en un cole entras en una clase cualquiera: 9 caras felices, una no.
No es mi intención tampoco caer en el dramatismo barato. Sobre la necesidad de saber ser buenos padres y buenos educadores se ha hablado mucho. Pero si quiero hacer hincapie en dos cosas que he descubierto este año y que me han hecho pensar mucho.

La típica frase de “no nos separamos por los niños” al parecer no es la mejor de las opciones.
Los escolares mas pequeños son los peores que viven una separación pues asumen que la culpa es suya. Sin embargo para el resto, exceptuando de 0-4 años que no se enteran ni del NoDo (mientras tengan su mundo atendido no hay problema), para el resto es más nocivo vivir en un ambiente conflictivo que vivir una separación de cuyos efectos conseguira adaptarse en no mucho tiempo. Esto es muy a tener en cuenta.

Otra cosa que tambien me ha llamado la atención es Supernanny. Ya el tirón ha pasado y nadie habla ya de esto. Esto es para coleccionar. Una autentica clase magistral de psicologia infantil.
Pero más que Supernanny lo que me atrapa es la reaccion de los padres. Para gustos colores pero siguen un patrón en el que una de las cosas mas llamativas es la verguenza o el rechazo que sienten ante la idea de no ser buenos padres, la idea de “es mi hijo, y yo se cómo hay que cuidarlo”.
De Supernanny se podrían destacar tantas cosas. Para mi, dos cosas relevantes: trata el niño siempre con cariño, con amor (que no con ñoñeria y paternalismo del malo), y sobre todo trata al niño como una persona de clase A, como un pequeño adulto, lo cual provoca al poco camibios evidentes en el peque.
De Supernanny se podria hablar mucho (de hecho, lo haremos je je je) pero hoy solo esto a colación de esta noticia en Internet.
Por si acaso el link se rompe prefiero transcribir el resto de esta noticia, como dije antes, de Abc.es
Según una nota de este centro docente, para la especialista, la idea de que el niño superará estos problemas por sí solo resulta totalmente falsa y, “además, a menudo resulta complicado detectar las perturbaciones psicológicas, ya que pueden ir acompañadas de sintomatología física en lugar de mental”, por lo que insistió en la necesidad del respaldo de la familia y los profesionales sanitarios.
Dentro de las enfermedades más frecuentes, Gamazo señaló la gravedad del trastorno por déficit de atención e hiperactividad, de forma que “el 56 por ciento de los niños que lo padecen requiere apoyo individualizado y el 30 por ciento de ellos repite cursos escolares. Asimismo, entre el 30 y el 40 por ciento asiste a aulas de educación especial y un 35 por ciento no termina con éxito la enseñanza secundaria”.
A este respecto, la experta concluyó que uno de los hábitos más eficaces descritos para prevenir las afecciones psicológicas en edades tempranas “es una nutrición adecuada, junto con el control del crecimiento y la promoción de la salud”.
Yo le añadiría algo mas al final, y es el cariño de unos padres que no enjuicien ni proyecten sus propias ideas en el niño. Tambien le pido a los Reyes Magos para el próximo año unos profesores que no inviten a una competitividad cruel y que estimulen y acompañen al niño, en su desarrollo vocacional, y con más etica y menos matemáticas. La Religión, opcional, sin problemas (de esto hablamos otro dia).
Y de regalo para nosotros el descubrimiento del pequeño como un individuo, como una persona, en su propio ciclo evolutivo, pero con necesidades como las nuestras.
Han visto “¿Quién puede matar a un niño?”. Todo un clásico. De Chicho Ibañez Serrador.
A ver si un dia se toman la revancha. Pues Eso (si no acabo sin una nota cinéfila no sería yo, verdad?)


2 Responses Leave a comment
Eva, ya lo pensaba desde hace tiempo y esto es solo otra confirmación. Te sales de la media.
Permítaseme un apunte, ya se que estoy muy pesada últimamente, pero es que este tema me toca muy de cerca.
En estos dias estamos muchos padres (me atrevería a decir que especialmente las madres) preocupados con los preparativos para la marcha de nuestros hojos a estudiar fuera. Mi hija se va a Madrid y, lógicamente, el asunto se convierte en tema de conversación obligado con las madres de sus amigas… y descubro consternada que debo ser un bicho raro… porque no me dan ganas de llorar porque mi hija se vaya a estudiar fuera, no me angustia lo que le pueda pasar porque creo que es capaz de desenvolverse y sabe que, si nos necesita, estamos para darle todo lo que esté en nuestra mano.
Desde que eran pequeños, siempre he sentido a mis hijos como personas independientes de mi, no eran una prolongación de nosotros, su padre y yo, sino personas diferentes a los que había que ayudar a desenvolverse en la vida mientras que no fuesen capaces, pero con el objetivo claro de ir “quemando etapas”, de que fuesen adquiriendo autonomía y, eso si, responsabilidad a medida que estuiviesen capacitados para ello. Al principio es andar, dejarles alejarse y, ¿por qué no?, caerse, luego es relacionarse y, ¿por qué no?, que les hagan daño.
Pero también desde muy pequeños nuestros hijos oyeron a sus padres disculparse por sus errores, explicarles que a veces estamos cansados y malumorados, que no es con ellos pero que no podemos evitar que les afecte, desde muy pequeños nuestros hijos aprendieron que sus padres son seres humanos, con sus imprefecciones y que por más que leamos o procuremos aprender como hacerlo, la profesión de “padres” es con diferencia la más complicada. Y con ello, aprendieron que las personas son diferentes unas de otras, ni mejores ni peores a menos que te lo demuestren, aprendieron a valorarse a si mismos con rigor pero con indulgencia y creo que, a estas alturas, mi hija me perdona que no llore porque se va a cambio de que no ponga impedimentos a su desarrollo.
De la carta a los Reyes Magos se me ocurren muchas más cosas que decir, pero me temo que por bueno que hayas sido este año, amado Webmaster, se lo has puesto tan difícil que van a hacerse los locos. Los profesores me dan mucha pena, ciframos en ellos unas expectativas injustas… nadie les pide cuentas sobre como educan a sus propios hijos pero creemos que deben contribuir a educar a los nuestros… seamos sensatos, en sus estudios les enseñan a ser profesores, no padres. Seamos realistas, es más probable que los padres saboteen la labor del profesor que lo contrario, no pidamos peras al olmo pues.
Para terminar, creo que efectivamente una importante asignatura pendiente de la formación de los seres humanos es la “paternidad”, pero es difícil ser buenos padres que es en definitiva “enseñar a otros a ser buenos adultos”, cuando nos cuesta tanto serlo a nosotros mismos. Leer a Jose Antonio Marina ayudaría pero…