Ni mucho ni poco: la estimulación sana del cerebro
El camino más sabio sigue siendo, como decía Buda, el Camino del Medio.
(Leido en “El amor que nos cura” de Boris Cyrulnik)
La estimulación sana de un cerebro debe por tanto evitar la seguridad total que aletarga la vida emocional y, en la misma medida, el exceso de estrés que, al atrofiar los circuitos de la emoción y de la memoria, paraliza tambien la vida psíquica (…) El organismo, despabilado por un estrés controlable, segrega oxitocina, una sustancia euforizante que se encuentra en gran cantidad después del acto sexual, el embarazo, la lactancia o el anuncio de una buena noticia. Incluso los opioides, pequeñas moléculas de la familia de la morfina, aumentan por efecto de una discusión agradable, un vecindario afetuos o el hecho de escuchar música.
