Sexo, Amor y Series de Televisión
La televisión marca esquemas de conducta, pudiendo hasta incluso normalizar disfuncionalidades de todo tipo. Lo que vemos acostumbra con el paso del tiempo a parecer normal, de uso común y generalizado.
Y este es el problema: confundir ficción con realidad, hacer pasar vidas prototípicas de series de televisión como verdaderas.
El circo mediático de la audiencia se convierte por arte de magia en educador y referente generalizado de la población. Adios al criterio y a la personalidad propia. Y aún nos preguntamos qué es lo que está fallando?
Extraido del Semanario Alba del 20-26 Marzo 09. Otra fantástica historia de Aranguren.
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