La Ventana de Jacob
“Jacob se acercó a la ventana y se quedó allí, inmóvil, con las manos en los bolsillos. Vio a tres griegos vestidos con faldas, vió mástiles de barcos, vio gente ociosa u ocupada de clase baja que paseaba o apretaba el paso, o que formaba grupos y gesticulaba con las manos.
La causa de su tristeza no era el hecho de que esas personas no se preocuparan por él, sino más bien una convicción más profunda: no era que él estuviese solo, sino que todo el mundo lo está”
(Leido en “El Cuarto de Jacob” de Virginia Woolf)
¿En realidad todo el mundo está solo tal y como piensa Jacob? ¿O es solamente Jacob el que se siente solo? Es el Fuego de la Mente.

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Recominendo ver Fuego de la Mente, nos ayudará a ayudar…