Confundir a Dios con mis ideas sobre Dios
Leido en “La botella en el océano. De la intolerancia religiosa a la liberacion espiritual” de Enrique Martinez Lozano.
“… para que la religión no se convierta en fuente de intolerancia, habrá que pedirle a la persona religiosa un ejercicio de profunda humildad: que no caiga nunca en la trampa de confundir a Dios con sus ideas sobre Dios (…) las consecuencias que se derivan de tal confusión son tremendamente dañinas, pues al confundir a Dios con mis ideas de Dios, estoy revistiendo a estas últimas de un carácter absoluto y divino: habré puesto las bases más rígidas de la peor intolerancia religiosa.
“Dejad que Dios sea Dios”, recuerdan constantemente los místicos. Y sabed que Dios es y será siempre Más. ¿Por qué esa necesidad de aprisionarlo y de decirnos de “los suyos”? ¿No será que lo que anda buscando nuestro yo carenciado e inconsistente es presumir nada menos de que “Dios es de los nuestros”. Esa necesidad de aferrar a Dios, ¿no será simplemente consecuencia de una carencia psicológica y de un estado mítico de conciencia?…”
