Difusión de comentarios en Facebook (el precio del éxito)
Como ya saben, hace un par de semanas me lanzé al descubrimiento de las redes sociales. Mi idea no ha cambiado, sigo pensando que para tener una mini-herramienta encorsetada y predefinida, estandarizada al máximo, es preferible crearse un blog que es mucho más personalizable y con más recursos (y un lector de feed para seguir las actualizaciones de una intensa vida social jeje)
Dos cosas me han llamado mucho la atención de Facebook. Al publicar un enlace de cada post que publico en el blog he descubierto que más gente nueva conoce por primera vez el blog, y que los que ya lo conocían lo pueden seguir más asiduamente. Esto está bien, bueno, está más que bien. A quien no le gusta ver publicitado su trabajo? Pero, para mi sorpresa, lo curioso es que a la hora de comentar eligen como plataforma Facebook antes que el blog. Y eso que sería menos costoso (en tiempo) hacerlo en el blog, pues lo posteado en Facebook es solo un enlace que te conduce hasta la bitácora.
Una auténtica dispersión de comentarios. Amigos que prácticamente nunca visitaban ni comentaban en “Detrás del Espejo” siguen las actualizaciones por Facebook, y participan en los hilos de comentarios alli mismo. Por lo menos queda la visita, a efecto de los buscadores …
Moraleja (para los que estén espesos) … entérense de las novedades en el Facebook, pero comenten en el blog !!! Más gente (y no sólo los que están agregados podran participar de los debates y reflexiones que se vayan formando, lo habian pensado?)

2 Responses Leave a comment
Me mola lo de abrirse un blog jajajaja
Sobre lo que comentas de facebook y las redes sociales en general te recomiendo echar una vistazo a “Consumo Irónico. El Arte de la Via Media”
http://www.detrasdelespejo.es/2008/04/14/consumo-ironico-el-arte-de-la-via-media/
Ir a Disney World y arrojar ácido contra Mickey no es revolucionario; ir a Disney World sabiendo perfectamente lo ridículo y nocivo que es y aún divertirse con inocencia, de una manera inconsciente y hasta psicótica, es algo completamente distinto
Tomado de: http://www.deugarte.com/redes-sociales-o-redes-de-control-social
Domingo, 4 de Enero de 2009
¿Redes sociales o redes de control social?
Versiones Latoc
No escribas en la red lo que no escribirías en una postal. No sé cuantas veces habré dicho eso en los 90. Por eso, cuando ahora los medios alertan sobre privacidad y suplantación de personalidad en Facebook, no puedo dar crédito.
Es obvio que si tu red de amigos publica regularmente citas y fotos, y tu haces parte de ellas, por muy privado que sea tu propio perfil, cualquiera podrá trazar tu vida social. Relata un entrevistado en El País:
Reconozco que espío a mis ex, incluso a los que me tienen bloqueado como amigo. Busco y cotilleo la información que han compartido con amigos comunes. Por ahí siempre hay filtraciones. Yo he llegado a deducir si mis ex tienen nuevo novio, si se han cambiado de piso e incluso su dirección exacta. También me es muy útil para conocer sus planes, y saber si coincidir con él o dónde debo evitar hacer acto de presencia
¿Pérdida de la privacidad? Pérdida voluntaria e inevitable en todo caso. Si juegas al panóptico, a relatar tu vida en un espacio público y compartido con otros que también lo hacen, de poco servirán los biombos. Pretender lo contrario es inconsciencia o hipocresía. A fin de cuentas el único servicio diferenciado que ofrecen las mal llamadas redes sociales es el cotilleo sobre el propio entorno. Quejarse de ello sólo servirá para atraer a los eternos postulantes a crear nueva y más restrictiva legislación.
La privacidad no es un problema entre usuarios. El mundo del análisis de redes sociales es un mundo de grandes escalas. A mayores y más centralizadas nubes de información, mejores resultados. Ni siquiera hace falta acceder a los contenidos, basta con los remites, con saber quién conecta con quién cuándo. Algo que hace tiempo saben los sistemas de inteligencia:
cuando pones junta toda la información desclasificada, muchas veces emerge algo que debería estar clasificado
Si no pones tu opción sexual en abierto en facebook y no relatas tus andanzas amorosas, es difícil poder ser encontrado por, pongamos por ejemplo, un grupo violento homofóbico… pero no por el propio facebook.
El verdadero peligro para la privacidad es la centralización. En primer lugar la nacida de las regulaciones del estado y que se agrava cada día más.
Pero también la generada por las empresas sobre servicios masivos. Su principal desarrollo: la emergencia de googlenet. Su ariete cultural: el discurso dospuntocerista.
Los hypes twitteros, facebookeros o youtuberos no eran inocentes. No se trataba sólo de convertir Internet en un gran mall lúdico virtual. Se trata de toda una cultura en la que se ha hecho aceptable la pérdida de soberanía personal. La Internet masiva, la de facebook y gmail, ya no es ese espacio de personas organizadas en redes, sino un conjunto de piscifactorías donde los usuarios -que ya no ciudadanos- han dejado de interactuar para simplemente participar en los servicios de alguno de los grandes a cambio de un poco de cotilleo electrónico.
Esos servicios están centralizados en una empresa. Empresas que pueden -y de hecho lo hacen, de momento con fines comerciales- cruzar los datos de millones de personas, haciendo emerger información que no existía de modo explícito, creando grupos de control, pautas sociales y localizando vectores de cambio. Eso y no otra cosa es el análisis de redes sociales, y por lo mismo que es muy útil para descubrir corrupción o actividad terrorista en ámbitos limitados, es terrorífico el poder que genera cuando se aplica sobre grandes masas de población.
¿No les gusta? Abandonen los servicios centralizados y masivos. Dejen facebook, salgan de gmail. No es que en la vieja Internet distribuida fuera totalmente imposible hacerlo. Pero era costosísimo, extremadamente laborioso y difícil. La blogsfera no sirve para el control social. Las mal llamadas redes sociales no sirven para otra cosa.
Contraten un hosting y ábranse un blog. Ganarán control sobre su propia vida. Ganarán capacidad para contar al mundo lo que quieran. Y seguramente reciban muchísimo menos spam personalizado. Porque hoy es spam, mañana tal vez sea algo peor.
Guardado por David de Ugarte en Destacados a las 11:00 am