Sucedáneos del Amor: Sentimentalismo y Moralismo
La Caridad es la forma más sublime, perfecta y pura de Amor. Es gratuidad, la donación de uno mismo. Porque nos miramos y reconocemos que alguien nos amó primero, somos capaces de mirar a los demás de una forma diferente. Es lo que nos permite Amar, con mayúsculas… Porque, no nos olvidemos, hay Amores y amores.
Extraido de ¿Qué es la Caridad? ¿Es posible vivirla hoy? de Julían Carrón. Visto en la Revista Huellas.
(…) Palabras como “amor” y “caridad” no gozan de buena fama en nuestra época. Triunfan, en cambio, sus versiones reducidas, que en su mayoría dependen de los “intereses” de los que detentan el poder: el sentimentalismo –amar y hacer el bien porque a uno le apetece– y el moralismo –amar y hacer el bien porque se debe hacer–.
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Detrás de estas palabras puede esconderse además un deseo de aparentar, de figurar, que hace preguntarse si ese amor está dictado por un verdadero interés por la persona hacia la que se dirige nuestro gesto de amor o por un egoísmo mal escondido.
En su primera encíclica, el mismo Benedicto XVI nos ha puesto en guardia ante la confusión existente a la hora de usar palabras como“amor” y “caridad”: «El término “amor” se ha convertido hoy en una de las palabras más utilizadas y también de las que más se abusa» (Deus caritas est, 2)

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vale con este post te reivindicas del anterior, jajajaja